El actual proceso de cambio del país involucra un conjunto de profundas e históricas transformaciones propuestas por el Gobierno de Bolivia y conlleva un conjunto de ajustes y construcción de instrumentos normativos, metodológicos e instrumentales para la gestión pública, en particular el proceso de planificación del desarrollo tiene y tendrá un carácter fundamental e importante para realizar las transformaciones dirigidas a construir un nuevo país.
El nuevo enfoque de desarrollo se basa en tres grandes ejes: la nueva concepción de Estado protagonista y promotor del desarrollo, el vivir bien como nueva concepción de desarrollo surgido desde la diversidad cultural, y la gestión pública intercultural para la administración del Estado.
Con base en el Plan Nacional del Desarrollo, la nueva propuesta del Sistema Nacional de Planificación del Desarrollo impone una comprensión integral y holística de los aspectos culturales, económicos, políticos y sociales, para la toma de decisiones estratégicas. Así, uno de los aspectos importantes en el proceso de planificación es recuperar el vínculo con la naturaleza centrado en la tierra, de manera que el ordenamiento territorial considere y fortalezca la relación intrínseca entre las naciones y culturas bolivianas y la naturaleza, como nexo generador de visiones de desarrollo, que consideren la pluralidad cultural, el encuentro y la complementariedad de conocimientos. Sin embargo, la consecución de estos equilibrios entre hombre y naturaleza están marcados por la ocurrencia cada más frecuentes de desastres con efectos nefastos para el país, por lo que se hace imprescindible utilizar a la gestión del riesgo de desastres como eje articulador en el proceso de planificación.
Para atender dicho desafío, el Gobierno de Bolivia, con el apoyo del Proyecto BOL/57554 “Asistencia Técnica al Ministerio de Planificación del Desarrollo para la formulación de políticas y estrategias de reducción de riesgos y de la recuperación posdesastre” financiado por la Agencia de Cooperación Española (AECID) y por el PNUD, ha creado al interior de la estructura gubernamental la Unidad de Prevención y Reducción de Riesgo de Desastres, instancia estratégica alineada a la estructura orgánica del Ministerio de Planificación del Desarrollo.
Esta Unidad que depende del Viceministerio de Planificación Territorial y Ambiental, ha iniciado una fase de reflexión y análisis sobre desastres y desarrollo y está trabajando activamente en la revisión de instrumentos y propuestas de nuevas herramientas que permitan incorporar la gestión del riesgo de desastres como variable fundamental en la planificación de un desarrollo duradero. El proyecto tiene un horizonte de trabajo hasta el año 2011, período en el que complementará la incorporación de la gestión del riesgo en la planificación territorial, la planificación departamental, la planificación regional, la planificación municipal, la inversión pública y la formulación de lineamientos estratégicos, entre otros.
De esta forma, se persigue que el desarrollo consiga superar la pobreza, marginalidad, inequidad, inseguridad y hacer realidad el paradigma del “Vivir Bien”.